Guatemala: inquietud por fiebre del oro
Con los precios del oro por las nubes, los indígenas mayas de Guatemala se encuentran atrapados en una nueva fiebre del metal
Mario Tema, un maya con una misión, se sienta frente a mí.
Nos encontramos en la ciudad de Sipacapa en las montañas en el
occidente del país desayunando tamales y frijoles con una taza de café
recién preparado.
Mientras Tema me comenta sobre la lucha contra la explotación de una
enorme mina de oro, observo aquella famosa foto del Che Guevara que nos
mira fijamente desde la pared. Aquí en Sipacapa, Mario Tema es un ícono
contra la minería.
El año pasado Tema viajó a Vancouver, donde el propietario
canadiense de la mina, Goldcorp, tiene su oficina central. Él fue a
hablar claro contra la explotación de la mina en la reunión anual de
accionistas de la empresa.
"Después de que hablé en la reunión" dice, "un accionista se acercó
a mí y me dijo 'no me importa su causa, todo lo que me importa es el
dinero en mi bolsillo"
Mientras me cuenta la historia, Tema sacude su cabeza. ¿No saben los
accionistas que Guatemala fue desangrada por décadas de guerra civil
que dejaron más de 200.000 personas muertas, un millón de desplazados,
y que la mayor parte de las víctimas fueron Mayas?
¿No comprenden ellos que la guerra fue por la tierra, por su uso y
su explotación?
¿No están enterados de las masacres de poblaciones completas de
mayas por parte de escuadrones paramilitares de ultraderecha?
Empleo y desarrollo
Lo que los accionistas sí saben es que Goldcorp está dando unos
resultados que ni en sueños se habían imaginado.
Los cálculos iniciales del proyecto guatemalteco se basaban en un
precio de venta del oro a US$350 la onza.
Desde entonces, el precio de metal se ha triplicado.
Esto significa enormes dividendos para los accionistas y una suerte
loca para la empresa.
Sólo en el primer trimestre de este año, las ganancias mundiales de
Goldcorp fueron de US$229 millones.
Tim Miller, director ejecutivo de Goldcorp en Ciudad de Guatemala,
dice que la compañía ha traído muchas ventajas a la región.
Entre las más importantes está el empleo. "Estamos pagando una suma
de US$10 a 12 millones sólo en salarios a la gente en la comunidad
local, y en Guatemala en general".
También cita mejoras a las instalaciones de salud y educación,
incluido un proyecto que está pagando el salario de dos
profesores.
En su opinión, gente como Mario Tema están siendo incitada por
organizaciones no gubernamentales, algunas de ellas del exterior.
Pero la Iglesia Católica en Guatemala también ha hablado claro y
fuerte contra la mina. Y el obispo de San Marcos, en cuya diócesis está
localizado el yacimiento, ha encabezado las marchas de protesta.
Vinicio López es el coordinador de la Copae, una organización
católica de beneficencia que ha ejercido una abierta oposición.
Él dice que la mina ha creado tensiones entre las comunidades que
apoyan el proyecto, y aquellas que lo rechazan. Esto ha causado
divisiones en las familias.
"Es muy inquietante para nosotros porque aquí en Guatemala el tejido
social es muy fragmentado", dice López.
Tensiones
Un clima de desconfianza, miedo y resentimiento entre la empresa y
los activistas mayas se sigue incubando.
Los habitantes del lugar han estado levantando barricadas en los
caminos. Uno de los bloqueos ocurrió a principios de 2006, y fue roto
con un espectáculo masivo de fuerza por parte de los militares y la
policía, que actuaron en favor de la empresa.
Los mayas se han pronunciado en consultas, o referendos, y han dicho
no a la mina. La empresa insiste en que las consultas no han sido
legales.
La población indígena muestra las grietas en las paredes de sus
casas, y dicen que son causadas por la actividad minera. También nos
muestran erupciones en la piel, y afirman que son resultado de la
contaminación.
Goldcorp contrató expertos para demostrar que las operaciones de
minería no pudieron haber causado las grietas, y que las erupciones de
la piel no tienen nada que ver con la explotación del oro.
Gregoria es una mujer diminuta y batalladora que vive en un pueblo
adyacente a la mina.
Como sus vecinos, es una agricultora de subsistencia, que cultiva
grano y frijoles en terrazas adosadas en las rocas.
Ella me muestra tres enormes torres de alta tensión que sostienen
los cables que transportan a través de kilómetros el suministro de
electricidad a la mina.
Me acerco y veo un alambre delgado que corre a través de los cables.
Al cortar este alambre, Gregoria puede interrumpir temporalmente el
flujo de electricidad.
Le pregunto por qué le corta la electricidad a Goldcorp. Ella me
dice que una de las torres de energía fue colocada en su terreno.
"La empresa no me pidió permiso. Ellos simplemente la pusieron
allí".
Tim Miller suspira cuando más tarde le pregunto sobre este tema. "No
es cierto", dice él. "Nosotros teníamos un acuerdo escrito con
ella."
"¿Ella sabe leer?", le pregunto. Miller me dicen que el acuerdo se
le leyó en Mam, el dialecto local, pero que no está seguro si Gregoria
realmente firmó el documento.
"No puedo decir exactamente quién lo firmó", dice.
Preocupación
El altercado con Gregoria revela un enorme choque de culturas y
valores. Con este conflicto, los inversionistas éticos se están
poniendo nerviosos.
Goldcorp fue expulsado del respetado Jantzi Social Index de Canadá
para la inversión ética debido, en parte, a preocupaciones de que la
empresa no está haciendo lo suficiente para dar solución a las quejas
de los mayas.
En la junta de accionistas de este año, varios inversionistas de
fondos de pensiones retiraron una moción de preocupación, únicamente
después de que la empresa ofreció cubrir el coste de una evaluación
independiente sobre el impacto en los derechos humanos.
Los resultados de esta investigación no estarán disponibles durante
al menos un año.
Mientras tanto los fondos de pensiones mantienen su dinero en
Goldcorp. Y Goldcorp sigue extrayendo el oro de la tierra, 24 horas,
siete días a la semana.
Con los precios cercanos a los US$1000 la onza, las cosas para
Godlcorp no podrían estar mejor.
La pregunta es cuán bueno es el negocio para los indígenas de
Guatemala.
FUENTE: BBCMundo.com – 22 de Agosto de 2008